Con bicis y a lo loco
Bueno, no, realmente, esto empieza mucho antes, un lejano día de febrero, cuando nos reunimos para concretar los detalles de la que va a ser la II Ruta MTB Tierra de Gigantes, en dicha reunión se comentan colaboradores, patrocinadores, detalles como el avituallamiento, horarios, precios, y sobre todo, el recorrido, por dónde va a ser, durante todo el invierno se ha ido comentando en cada una de las salidas domingueras que hemos hecho, y tras un primer circuito desechado por complicado, nos decidimos por uno alternativo que finalmente es el elegido por unanimidad, bueno, siempre hay alguno al que no le termina de convencer, pero vamos, que todos, o casi todos, nos decidimos por él, y que como comprobaremos después, a la gente le ha parecido entretenido.
Pues eso, que después del tiempo transcurrido desde esa reunión hasta el día de hoy, hemos dejado atrás, reuniones, “sablazos” a empresas para que colaboren, desgaste de neuronas (las pocas que tenemos) para concretar hasta los más mínimos detalles, y sobre todo, horas, muchas horas, e ilusión, mucha ilusión, para que la organización de la ruta resultara de lo mejor que se puedan encontrar aquellos que vengan a participar. Así, nos encontramos que el viernes nos reunimos para ultimar quienes estaban disponibles al día siguiente para marcar la ruta por la mañana, y el sábado, se efectuó la señalización del recorrido, es decir, 60 kms. en los que en cada cruce había que poner una flechita y un cartelito que indicara la dirección, y/u otro cartelito que señalizara el camino erróneo, no sea que alguno se nos despistara en un cruce y terminara en El Toboso o Miguel Esteban, y después, como es preceptivo, tuvimos nuestra reunión obligatoria para comer (pedalear no sé, pero esto se nos da de campeonato), y tras finalizar la sobremesa e intercambiar impresiones, organizar todos los regalos que íbamos a repartir entre los participantes.
Hay que contar, que el año anterior el nivel de participación estuvo en 75 bikers, y este año el sábado a las 14,00h. cuando se cerró el plazo por Internet, arrojaba una cifra de 106 preinscritos, con lo cual, la cifra estimada para este año, la fijábamos en 150, pues bien, eso nos suponía, triplicar casi los preparativos tanto para los obsequios, como para el avituallamiento y sobre todo, y lo más importante, para la comida final, ya que a todos los participantes había que añadir, todos aquellos que nos iban a ayudar fuera de la bici, como las personas del avituallamiento, las que estarían en la meta, los que ayudaron en las inscripciones, etc.
En fin, que a las 8,00 h. y tras los primeros momentos de despiste, nos encontrábamos que teníamos las mesas para las inscripciones listas, las bolsas con los regalos dispuestas, y lo más importante, la gente con ganas de inscribirse y empezar a dar pedales como si fuera la vida en ello.
Primer Asalto.-
Hay 2 mesas, una para los preinscritos por Internet y otra para los nuevos, no sé en cual se forma mayor lío, si en una u en otra, en la primera disponemos de las ultimas tecnologías, es decir, portátil, impresora, pendrive, incluso con 2 informáticos profesionales, Rafa y Paco (de SPL Computer) que nos ayudan desinteresadamente, pero mira por donde, y como suele suceder, la impresora no funciona, así que no hay forma de poner carteles indicando a los que van llegando, cada vez en mayor número, que las mesas son distintas, pero mira, lo que no hace la tecnología punta lo hace la tradicional, es decir, se pegan cuatro voces cada cierto tiempo y cada uno se va a su sitio correspondiente, pero claro, nuestros recursos son limitados, y la gente no para de llegar, y claro, como nosotros ya hemos soportado eso, sabemos lo que fastidia estar esperando de pie derecho a que te inscriban, e intentamos darnos tanta prisa como podemos, pero no basta, se nos echan encima como los ejércitos persas a los 300 de Esparta, ¡por Dios, qué agobio! Y entre tanto, uno que llega y dice…:”que ha venido el del arco de salida y que dónde lo pone”, otro que aparece y suelta: “jod.., si está la calle llena de gente con bicis, creo que nos van a faltar bolsas”… eso, tú dando ánimos, no te digo… y para rematar el optimista de turno que suelta: “¿habéis visto la que ha caído?, pues va a volver a llover dentro de un rato y sepa Dios cómo estarán los caminos…” y el speaker que tenemos entreteniendo al personal nos dice (apagando el micro, claro) : “oye… que ya vamos con retraso, ¿queda mucho? y claro, ahí ya piensas, “ya está, de esta no salimos, la gente que espera se está poniendo nerviosa, además no quedan bolsas para todos, la gente se mosquea, se ponen de acuerdo y entre todos nos pegan una paliza por desorganizados, y encima vamos a terminar chorreando con la que va a caer”… entonces, cuando ya estamos al borde del precipicio, mira por dónde, resulta que ya no queda tanta gente por apuntarse… que de todos los preinscritos por Internet, han fallado algunos, y que ¡MILAGRO! Las bolsas se han multiplicado y no sólo hay para todos, sino que además ¡van a sobrar algunas!.... si ya lo decía mi abuelo…: “Dios aprieta pero no ahoga”, y sí esta vez nos ha apretado de lo lindo, pero al menos, seguimos respirando, y en un esfuerzo sobrehumano, hemos logrado sobreponernos a la situación y HEMOS INSCRITO A TODOS Y A TODAS, bueno para ser exactos, hemos inscrito a TODOS y a UNA, total, que la batalla librada deja un resultado de 175 participantes, deseosos de conocer nuevos caminos y disfrutar durante unas horas de los paisajes y la naturaleza que nos rodea (¡uy!, que bucólico, me he puesto), así que sin más dilación, y sólo con 20 minutos de retraso, salimos dispuestos a dar la salida de esta nuestra ruta.
¿Alguien recuerda la escena de la película “Elegidos para la Gloria”?, sí, esa en la que salen los astronautas en formación uno al lado del otro por la puerta del hangar para dirigirse a la torre de lanzamiento, que luego se ha copiado tanto en “Armaggedon”, como en “Monstruos, S.A.”, pues bien, nuestra salida del restaurante para coger nuestras máquinas, es justo lo contrario a esa escena, sí, sí, nada de organización, nada de cámara lenta, todos corriendo, cada uno por su lado porque llevamos retraso y la gente está harta de esperar, eso sí, el día ha mejorado, los nubarrones que amenazaban lluvia han desaparecido y ahora hay unas nubecitas de lo más graciosas, que ni asustan ni nada, pues como decía, lo que sí conseguimos es situarnos debajo del arco de salida para ir abriendo el pelotón, al menos mientras circulemos por dentro de la población, no es por presumir, es más que nada, porque los de fuera, se pierden porque no son de aquí y no saben por donde ir, pues bien, contamos con la presencia de nuestro Alcalde y de la Concejal de Deportes, que serán los que darán la Salida, así que el grado de satisfacción y de orgullo, empieza a subir enteros, estamos preparados, estamos listos, ¡YA!.....¡PLAFFF! Para no perder la costumbre, uno de nosotros, pone el pedal automático izquierdo, y no se acuerda que el pie que tiene libre es el derecho, resultado…. Al suelo, así como quien no quiere la cosa, antes de salir y ya tenemos la primera caída, si es que no puede ser, mira que somos gafes, siempre nos pasa algo…, pero además, no solo se cae, también se le sale la cadena a consecuencia de la caída, así que no le queda más remedio que apartarse antes de que lo atropelle el pelotón, y dedicarse tranquilamente a poner la cadena, poner de nuevo pie en pedal, y salir sin más complicaciones, esta vez, definitivamente. Salimos desde el Recinto Ferial hacia la Avenida Sara Montiel, subimos por la Calle la Tercia, Reina Cristina, Pozo de las Eras, Albacete, Oriente, Plaza San Sebastián, Goya, Virgen de Criptana, Plaza Mayor, Santa Ana, Amargura, Pasión, El Calvario, Virgen de Criptana, y Camino de la ermita de la Virgen, es decir, con la Policía Local abriendo paso, nos hemos dado una vueltecita por el pueblo en condiciones, así a lo tonto, sin salir del pueblo ya llevábamos 2 kilómetros.
Seguimos disfrutando de la compañía de la Policía hasta que cruzamos la Carretera del Toboso, y nosotros seguimos de frente por el Camino de la Mota, ahora ya tan sólo acompañados por los quads y motos que nos ayudaban a marcar el ritmo y controlar la ruta, pues nada, que para no variar en menos de 4 kms. Ya tenemos el siguiente parte de campaña: los walkies que llevamos, no funcionan, o bien se oye pero no puedes hablar, o bien hablas pero no se oyen, ¿esto le pasará a todo el mundo, no? Porque no es normal, bueno, los walkies decidido, mañana los tiramos, pero hay más, nuestro speaker que se ha quedado el último para ir cerrando el pelotón, ha tenido la suerte de ser elegido como diana móvil por un pájaro que ha hecho impacto en su nariz, …que le cagó en la nariz, vamos; y para rematar la faena, nos encontramos con el Dorsal 628, que ha tenido su primer pinchazo (en la ruta, claro, supongo que anteriormente habrá tenido más),
Y ahora sí, todos juntitos (más o menos) nos dirigimos al kilómetro 25 de nuestro recorrido, donde se encuentra el primer avituallamiento, que supongo, que con el margen que nos llevan, hayan acabado con todas las existencias y estarán tomando hasta café y copa, porque, ya digo, menos dar pedales, hemos hecho casi de todo, qué locura de tramo…. ¡Estoy agotado!
TERCER Asalto.-










